Martí-Codolar

Hospedería Salesiana Martí-Codolar – Residencia – Descanso – Confort

La Granja Vieja de Martí-Codolar

Martí-Codolar, la Granja Vieja, es un paraje histórico de la ciudad de Barcelona, la capital catalana.

Desde el siglo XV fueron pasando por esta finca campesinos, monjes jerónimos y comerciantes. Estos últimos la embellecieron para convertirla en residencia veraniega.

Por eso, Martí-Codolar tiene la suerte de conservar parte, al menos, del ingenio ancestral de la masía catalana, la aureola mística del monasterio y en encanto de una mansión señorial.

Tal vez, la feliz confluencia de estos tres elementos, es la razón secreta de la seducción que Martí-Codolar sigue ejerciendo sobre la gente.

Historia

Martí-Codolar, la Granja Vieja, es un paraje histórico de la ciudad de Barcelona, la capital catalana.

Desde el siglo XV fueron pasando por esta finca campesinos, monjes jerónimos y comerciantes. Estos últimos la embellecieron para convertirla en residencia veraniega.

Por eso, Martí-Codolar tiene la suerte de conservar parte, al menos, del ingenio ancestral de la masía catalana, la aureola mística del monasterio y en encanto de una mansión señorial.

Tal vez, la feliz confluencia de estos tres elementos, es la razón secreta de la seducción que Martí-Codolar sigue ejerciendo sobre la gente.

El 3 de mayo de 1886, el Fundador de los Salesianos, el sacerdote piamontés Juan Bosco – canonizado en 1934 por la Iglesia Católica-, visitó esta finca. Vino a pasar un día de descanso acompañado por los niños huérfanos que los salesianos habían reunido en una humilde Escuela Profesional situada en el cercano pueblo de Sarriá.

Los señores Martí-Codolar, Don Luis y Doña Consuelo Pascual de Bofarull, les obsequiaron con una sencilla fiesta campestre. La amistad que nació aquel día se ha ido perpetuando desde entonces entre sus hijos y los salesianos.

3 de mayo de 1886: San Juan Bosco en Martí-Codolar.

Le rodean ricos y pobres, hombres y mujeres, adultos y niños, clérigos y seglares. El quería ser padre de todos, centro de unidad y cohesión social. No deseó otra cosa en toda su vida.

Cuando, tras la Guerra Civil Española (1936-1939) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), llegó el momento de dar un nuevo destino a la finca, Don Javier y Doña Ángeles Martí­Codolar optaron por ofrecérsela a la Congregación Salesiana. Desde entonces, el señor de Martí-Codolar es San Juan Bosco, tal com antes, en tiempos de los monjes, lo había sido San Jerónimo. Los salesianos iniciaron sus actividades el año 1949, con la misión y el estilo que le son propios. Y así, entre otras cosas, construyeron un Seminario Mayor, un Centro Jevenil y un Centro de Acogida.

Desde el año 1964, se hicieron también presentes las Hijas de María Auxiliadora, fundadas por el mismo Don Bosco y Santa María Domínica Mazzarello.
Hoy, la Familia Salesiana es consciente que el lugar en que se desarrolla su obra pertenece a la historia de Barcelona y por eso se complace en comunicarlo a todos sus visitantes.

Los jardines

Se trata de un variado mosaico de jardines que, a pesar de su reducida extensión, se podría catalogar en su conjunto como parque.

Estos jardines son realmente históricos, porque datan del primer tercio del siglo XIX.

Los más auténticos son el jardín geométrico de los Reyes, (Fernando VII y Alfonso XIII) y el del bosque o inglés, que acoge el Olimpo de los dioses, exuberante y misterioso.

Dignos de mención son también el Jardín de los tilos, el del rombo y, sobre todo, el palmeral. El paseo de las moreras responde al mismo designio artístico: crear un jardín de aclimatación zoológica. Y es que en Martí-Codolar tuvo su origen el actual Zoo de Barcelona (1892).

Los últimos que se diseñaron fueron el pequeño pinar y el Cigarral de la Santa, un hermoso rincón castellano místico y austero.

Este es el primer monumento del mundo dedicado a San Juan Bosco. La inscripción dice así: “El Reverendísimo Don Juan Bosco, insigne fundador de los Talleres Salesianos, acompañado por los huérfanos acogidos en el Oratorio de Sarriá, honró con su presencia y bendijo esta casa el 3 de mayo de 1886. Para perpetuar el recuerdo de tan grata visita se erigió este monumento.”